miércoles, junio 06, 2007

Discurso político y Relevancia histórica



Discurso pronunciado al pisar suelo ruso
15 de Abril de 1917



"Queridos camaradas, soldados, marineros y trabajadores: me siento feliz al saludarlos en nombre de la victoriosa revolución rusa; de saludar en vosotros a la vanguardia del ejército proletario internacional. Ya no está lejos la hora en que, al llamamiento de nuestro camarada Karl Liebkchnet, el pueblo volverá sus armas contra los capitalistas que lo explotan. La revolución rusa, hecha por vosotros, ha abierto una nueva era. ¡Viva la revolución socialista mundial!

No estoy muy seguro de que ustedes estén de acuerdo con el Gobierno provisional. Pero sí estoy seguro de que cuando les dicen dulces discursos, y los llenan de promesas, ellos los están engañando y con ustedes a todo el pueblo ruso. El pueblo necesita pan y tierra. Y ellos dan guerra, hambre, falta de comida, y las tierras se quedan para los terratenientes. Marineros, camaradas, tienen que luchar por la revolución. ¡Luchemos hasta el final!
Camaradas, trabajadores y campesinos.
El momento del que tanto hemos hablado los bolcheviques, por fin ha llegado. ¿Qué significa la revolución de los trabajadores y los campesinos? Primero, que tendremos un gobierno soviético, nuestro propio órgano de poder en el cual la burguesía no tendrá lugar.
A partir de ahora comienza una nueva fase en la historia de Rusia. La tercera revolución Rusa será la cumbre de la victoria socialista.

Una de nuestra primeras tareas es poner fin de inmediato a esta guerra. Está claro para todos que en la medida en que acabemos con esta guerra, que está sostenida por el presente sistema capitalista, el capital también será combatido.
Necesitamos la ayuda de movimientos mundiales de la clase trabajadora que ya están organizándose en Italia, Inglaterra y Alemania.
La propuesta que nosotros hacemos a la democracia internacional para la paz inmediata, será recibida ardientemente por las masas proletarias del mundo. Todos los tratados secretos deben ser publicados para fortalecer la confianza del proletariado.
En Rusia un gran número de campesinos ha señalado que ya trabajó suficiente para el capitalismo. Ahora marcharemos con los trabajadores.

Un decreto que ponga fin a la propiedad de la tierra fortalecerá la confianza de los trabajadores. Vamos a constituir un control genuino de los trabajadores sobre la producción.

La revolución que acaba de comenzar es evidencia de esto. Poseemos la fuerza de las masas organizadas capaces de superar todos los obstáculos y de conducir al proletariado a la revolución mundial.


Ahora hay que construir un estado del proletariado en Rusia.
¡Larga vida a la revolución socialista del mundo!"
La relevancia hitórica que tuvo este discurso fue que Lenin comprendía que la experiencia de la guerra estaba preparando inevitablemente nuevas oleadas revolucionarias. La crisis finalmente estalló en Rusia en febrero de 1917, el “eslabón más débil” de la cadena del capitalismo mundial. Las protestas y huelgas se convirtieron en una revolución que derrumbó el edificio milenario del zarismo. Como ocurrió en 1905, aparecieron los sóviets al lado del gobierno provisional, constituyendo un régimen de “doble poder”, al principio dominados por los partidos reformistas, los mencheviques y los social revolucionarios.